Los sistemas anticaídas están formados por tres componentes principales:
- dispositivo de prensión del cuerpo(arnés),
- subsistema de conexión,
- y anclaje.
En el resto del sistema normalmente tenemos las cosas bastante claras.
Sabemos que el dispositivo de prensión del cuerpo —el arnés anticaídas— debe cumplir la EN 361.
Sabemos que como subsistema de conexión podemos utilizar:
- un anticaídas deslizante sobre cuerda,
- un anticaídas deslizante sobre cable,
- un anticaídas sobre raíl,
- un anticaídas retráctil,
- un elemento de amarre con absorbedor,
- o incluso determinados sistemas de posicionamiento o retención.
Y todos esos equipos tienen algo en común:
han sido diseñados, ensayados y certificados por un fabricante bajo unas condiciones concretas de utilización.
El problema aparece cuando llegamos al tercer componente del sistema anticaídas:
- el anclaje.
Es decir:
¿dónde conectamos todos esos equipos?
Y aquí es donde empiezan muchas de las decisiones más críticas dentro de un trabajo en altura.
Porque el anclaje muchas veces NO es un dispositivo perfectamente definido como sí ocurre con un retráctil o con un arnés.
Aquí entran en juego:
- estructuras existentes,
- vigas,
- cubiertas,
- árboles,
- anclajes temporales,
- instalaciones químicas,
- estructuras metálicas,
- elementos naturales,
- o sistemas diseñados específicamente para soportar cargas anticaídas.
Y es precisamente ahí donde aparecen las dudas reales:
- ¿Qué tipo de anclaje puedo utilizar?
- ¿Es suficientemente resistente?
- ¿Está diseñado realmente para soportar una caída?
- ¿Qué cargas debe soportar?
- ¿Sirve cualquier estructura?
- ¿Cómo sé si el soporte es adecuado?
- ¿Es válido para un usuario?
- ¿Y para varios?
Porque NO es lo mismo seleccionar un anclaje para conectar un elemento de amarre con absorbedor…
…que seleccionar un anclaje destinado a soportar una línea de vida temporal horizontal.
Y esta diferencia es enorme.
Por ejemplo:
para conectar un elemento de amarre con absorbedor de energía normalmente puede ser suficiente un anclaje capaz de soportar 12 kN.
Sin embargo, cuando hablamos de líneas de vida temporales horizontales, especialmente de cable, las cargas aumentan muchísimo.
Existen líneas temporales de cinta que exigen:
- 14 kN,
- 16 kN,
- 18 kN,
- o incluso 20 kN.
Y algunas líneas de vida temporales de cable de TRACTEL pueden llegar a exigir anclajes capaces de soportar hasta 30 o 35 kN.
Y ojo:
eso SIN producirse todavía la caída.
Porque las tensiones generadas por el propio funcionamiento del sistema horizontal ya pueden ser enormes debido al efecto flecha y a la geometría de trabajo.
Por tanto, en este artículo vamos a tratar de arrojar algo de luz sobre todo este tema:
- qué tipos de anclajes existen,
- cómo se clasifican,
- qué diferencias hay entre ellos,
- y qué criterios mínimos deberíamos seguir para determinar si realmente son adecuados o no para trabajar con seguridad.
¿POR QUÉ EL ANCLAJE ES LA PARTE MÁS COMPLEJA DEL SISTEMA ANTICAÍDAS?
El arnés viene certificado.
El anticaídas retráctil viene certificado.
El elemento de amarre con absorbedor viene certificado.
El anticaídas deslizante sobre cable viene certificado.
El anticaídas sobre raíl viene certificado.
Pero el anclaje…
muchas veces depende completamente del entorno real de trabajo.
Y ahí es donde empiezan los problemas.
Porque el fabricante del retráctil sí sabe exactamente cómo se ha ensayado su dispositivo.
Pero nadie sabe realmente:
- qué resistencia exacta tiene esa viga,
- si el hormigón está fisurado o no,
- si el panel sándwich soporta la carga con el nivel de deterioro que tiene,
- o si esa estructura metálica tiene capacidad suficiente.
Y aquí aparece una de las mayores diferencias entre el resto del sistema anticaídas y el anclaje: el anclaje depende muchísimo más del criterio técnico de quien lo selecciona y existen más variables que se escapan a nuestro conocimiento y control.
TIPOS DE ANCLAJES SEGÚN SU ORIGEN
ANCLAJES ARTIFICIALES
Son anclajes colocados por el propio operario de forma temporal o desmontable.
Por ejemplo:
- cintas de anclaje,
- cable de anclaje,
- trípodes de rescate,
- líneas de vida horizontales provisionales,
- sistemas de anclaje de contrapeso,
- anclajes de peso muerto,
- barras de anclaje para puertas y carros para vigas,
- pescantes de rescate
Muchos de estos sistemas cumplen la EN 795.
La gran ventaja de estos sistemas es su versatilidad.
La gran desventaja: dependen muchísimo de la correcta instalación y del soporte utilizado.
ANCLAJES NATURALES
Son anclajes creados aprovechando elementos existentes en el entorno.
Por ejemplo:
- árboles,
- rocas,
- estructuras naturales,
- formaciones geológicas,
- elementos estructurales existentes de origen natural.
Son muy habituales en:
- trabajos verticales,
- trabajos en taludes o barrancos,
- rescate,
- poda en altura,
- acceso mediante cuerda,
- maniobras con anticaídas deslizantes sobre cuerda.
El problema:
NO suelen estar certificados.
Por tanto, toda la responsabilidad recae sobre la evaluación técnica realizada por el usuario competente.
Y aquí aparecen auténticas barbaridades.
ANCLAJES ESTRUCTURALES
Son anclajes instalados de forma permanente sobre la propia estructura, generalmente por una empresa instaladora especializada
Aquí entrarían:
- anclajes químicos,
- anclajes mecánicos,
- placas de anclaje,
- cáncamos de anclaje,
- postes,
- líneas de vida permanentes,
- sistemas sobre cable,
- sistemas sobre raíl.
Son los más habituales en:
- cubiertas,
- industria,
- estructuras metálicas,
- aerogeneradores,
- accesos verticales,
- escaleras fijas.
Y aquí es donde aparecen sistemas específicos para:
- anticaídas deslizantes sobre cable,
- anticaídas sobre raíl,
- líneas de vida horizontales,
- sistemas retráctiles.
EL ANCLAJE CAMBIA SEGÚN EL SUBSISTEMA DE CONEXIÓN UTILIZADO
Este es probablemente uno de los puntos más importantes del artículo.
Porque muchas veces se habla del anclaje como si todos trabajasen igual.
Y NO.
Las cargas y exigencias cambian muchísimo según el equipo conectado.
ANCLAJES PARA ELEMENTOS DE AMARRE CON ABSORBEDOR
Los elementos de amarre con absorbedor de energía conforme a la EN 355 están diseñados para limitar la fuerza transmitida al usuario durante la caída.
Generalmente trabajan sobre anclajes capaces de soportar 12 kN.
Pero ojo:
eso NO significa que cualquier cosa sirva como anclaje.
Porque además de la resistencia entran en juego:
- la dirección de carga,
- el efecto péndulo,
- la altura libre,
- la geometría,
- y la compatibilidad.
Un error habitual es enganchar estos sistemas a:
- barandillas,
- tuberías,
- panel sándwich,
- estructuras secundarias.
Y eso puede terminar muy mal.
ANCLAJES PARA ELEMENTOS DE AMARRE SIN ABSORBEDOR
Aquí hay que tener muchísimo cuidado.
Porque un elemento de amarre sin absorbedor NO está diseñado para detener una caída libre.
Su utilización normalmente queda limitada a:
- retención,
- posicionamiento,
- restricción de movimiento.
Por tanto:
el criterio del anclaje cambia completamente.
Aquí la clave es evitar directamente la caída.
ANCLAJES PARA ANTICAÍDAS RETRÁCTILES
Los anticaídas retráctiles generan situaciones muy particulares.
Especialmente cuando hablamos de:
- trabajo horizontal,
- edge testing,
- desviaciones,
- trabajo sobre cubiertas,
- estructuras metálicas.
Muchos retráctiles exigen:
- posiciones concretas,
- alturas mínimas,
- ángulos limitados,
- anclajes específicos.
Y además transmiten cargas dinámicas importantes.
Especialmente en caídas con poca distancia de frenado.
ANCLAJES PARA ANTICAÍDAS DESLIZANTES SOBRE CABLE
Los sistemas sobre cable suelen trabajar sobre líneas de vida permanentes o temporales.
Y aquí las cargas aumentan muchísimo.
Porque además de la caída:
entran en juego:
- tensiones de cable,
- flexiones,
- terminales,
- absorción de energía,
- deformaciones,
- y esfuerzos en extremos.
Por eso muchos sistemas exigen anclajes muy superiores a los 12 kN habituales.
ANCLAJES PARA ANTICAÍDAS SOBRE RAÍL
Los sistemas sobre raíl suelen instalarse en:
- escaleras fijas,
- aerogeneradores,
- accesos verticales,
- torres,
- estructuras industriales.
Aquí el anclaje ya forma parte directamente de la estructura del sistema.
Y la instalación correcta es absolutamente crítica.
Porque un raíl mal instalado puede generar:
- deformaciones,
- arrancamientos,
- bloqueos,
- o fallos del sistema anticaídas.
ANCLAJES PARA LÍNEAS DE VIDA TEMPORALES HORIZONTALES
Aquí ya entramos en palabras mayores.
Las líneas de vida temporales horizontales pueden generar cargas brutales sobre los extremos.
Especialmente:
- las de cable,
- las de grandes luces,
- o las utilizadas por varios usuarios.
Y aquí mucha gente se lleva una sorpresa.
Porque aunque el usuario pese 80 kg…
los esfuerzos transmitidos a los extremos pueden multiplicarse enormemente debido al efecto flecha.
Por eso algunos fabricantes exigen:
- 14 kN,
- 16 kN,
- 18 kN,
- 20 kN,
- o incluso 30 kN.
Y eso SIN producirse todavía una caída.
TIPOS DE ANCLAJES SEGÚN EL SISTEMA DE FIJACIÓN
ANCLAJES QUÍMICOS
Funcionan mediante resinas estructurales.
Muy utilizados sobre:
- hormigón,
- piedra,
- materiales macizos.
Tienen enormes resistencias.
Pero dependen muchísimo de:
- limpieza del agujero,
- profundidad,
- tiempo de curado,
- temperatura,
- instalación correcta.
Una mala instalación puede reducir muchísimo la resistencia final.
ANCLAJES MECÁNICOS
Funcionan por expansión mecánica.
Son rápidos.
Muy utilizados.
Pero generan grandes tensiones sobre el soporte.
Y cerca de bordes o sobre hormigón deteriorado pueden producir arrancamientos o fisuras.
ANCLAJES PASANTES
Son probablemente de las soluciones más robustas.
La varilla atraviesa completamente la estructura y se fija mediante:
- placas,
- arandelas,
- tuercas.
Muy utilizados en:
- estructuras metálicas,
- rescate,
- cargas elevadas,
- sistemas especiales.
CRITERIOS REALES PARA SABER SI UN ANCLAJE ES ADECUADO
Aquí es donde realmente se separa el postureo técnico de la seguridad real.
Porque un buen anclaje NO depende únicamente de “que parezca fuerte”.
Hay que valorar:
- resistencia real,
- material,
- dirección de carga,
- número de usuarios,
- compatibilidad,
- estructura portante,
- instalación,
- corrosión,
- deformación,
- fatiga,
- geometría,
- tipo de sistema conectado.
Y sobre todo:
si ese anclaje realmente ha sido diseñado para soportar cargas anticaídas.
ERRORES MÁS HABITUALES EN ANCLAJES
UTILIZAR ESTRUCTURAS NO DISEÑADAS PARA CAÍDAS
Muy típico:
- barandillas,
- tubos,
- conductos,
- bandejas,
- falsos techos,
- panel sándwich.
Parecen resistentes.
Pero muchas veces NO están calculados para soportar cargas dinámicas.
INSTALAR MAL LOS ANCLAJES QUÍMICOS
Otro clásico.
No limpiar el agujero.
No respetar tiempos de curado.
Usar resinas incompatibles.
O instalar sobre soportes deteriorados.
NO TENER EN CUENTA EL EFECTO FLECHA
Especialmente en líneas de vida horizontales.
Aquí las cargas reales pueden dispararse muchísimo.
CREER QUE “SI AGUANTA UNO, AGUANTA DOS”
No.
Un sistema multiusuario necesita estar diseñado específicamente para ello.
CONCLUSIÓN
El anclaje probablemente es la parte más compleja de cualquier sistema anticaídas.
Porque mientras el resto de equipos vienen perfectamente definidos por el fabricante…
el anclaje depende muchas veces de estructuras reales, instalaciones reales y decisiones técnicas tomadas en campo.
Y ahí es donde aparecen muchos de los accidentes graves.
Porque el mejor anticaídas retráctil del mercado…
conectado a un mal anclaje…
sigue siendo un sistema inseguro.
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