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UNE-EN 1891: Cuerdas semiestáticas de baja elongación. Guía técnica completa

1. ¿QUÉ ES LA NORMA UNE-EN 1891?

La UNE-EN 1891:1999+A1:2025 es la norma que regula las cuerdas semiestáticas utilizadas como EPI en trabajos en altura, acceso mediante cuerda, rescate industrial, espacios confinados, espeleología y múltiples aplicaciones profesionales relacionadas con la suspensión de personas.

Aunque mucha gente sigue llamándolas simplemente «cuerdas estáticas«, técnicamente la norma las define como:

Cuerdas trenzadas con funda de bajo coeficiente de alargamiento.

Y esto tiene sentido.

Porque realmente NO son completamente estáticas.

De hecho la propia norma exige cierto nivel de elasticidad para limitar las fuerzas transmitidas durante pequeñas caídas.


2. ¿CUÁL ES LA ÚLTIMA VERSIÓN DE LA NORMA?

Actualmente la referencia vigente es:

UNE-EN 1891:1999+A1:2025

La modificación A1:2025 adapta la norma a los requisitos regulatorios actuales europeos relacionados con los EPI y actualiza referencias documentales y aspectos formales.

No supone una revolución técnica comparable a otras revisiones recientes de normas anticaídas.

Las bases técnicas de ensayo y clasificación permanecen prácticamente intactas.


3. ¿QUÉ TIPOS DE CUERDA DE SEGURIDAD EXISTEN SEGÚN LA EN 1891?

La norma establece dos categorías:

3.1 UNE- EN 1891 Tipo A

Son las cuerdas destinadas al uso general.

Se utilizan habitualmente en:

  • trabajos verticales
  • rescate industrial
  • espacios confinados
  • acceso mediante cuerda
  • bomberos
  • líneas de trabajo
  • líneas de seguridad

Son las más utilizadas en industria.

3.2 UNE-EN 1891 Tipo B

Son cuerdas con menores prestaciones mecánicas.

La propia norma indica que ofrecen un menor margen de seguridad y requieren una mayor atención por parte del usuario.

Normalmente aparecen en:

  • espeleología
  • sistemas ligeros
  • aplicaciones especializadas
  • configuraciones donde el peso es prioritario

4. DIFERENCIAS TÉCNICAS ENTRE CUERDA TIPO A Y TIPO B

Aquí es donde empieza la parte realmente interesante.

Mucha gente resume la diferencia diciendo:

«La Tipo A es más resistente.»

Y sí.

Pero hay bastante más detrás.

4.1 RESISTENCIA ESTÁTICA MÍNIMA

Tipo A

Debe resistir: 22 kN

Tipo B

Debe resistir: 18 kN

La diferencia son 4 kN de resistencia mínima exigida por la norma.

4.2 RESISTENCIA CON NUDO

La norma también ensaya la cuerda incorporando un nudo.

Porque en la vida real casi nunca trabajamos con una cuerda completamente recta.

Tipo A

Debe soportar: 15 kN

Tipo B

Debe soportar: 12 kN

Esto permite valorar la pérdida de resistencia provocada por la geometría del nudo.

4.3 ENSAYO DINÁMICO

Aunque hablamos de cuerdas semiestáticas, la norma incorpora ensayos de caída.

Tipo A

  • masa: 100 kg
  • mínimo 5 caídas

Tipo B

  • masa: 80 kg
  • mínimo 5 caídas

Además la fuerza máxima transmitida durante el ensayo debe mantenerse dentro de límites establecidos por la norma.

4.4 DIÁMETRO HABITUAL

La norma permite diámetros aproximadamente entre:

8.5 mm → 16 mm

aunque no obliga a un diámetro concreto.

Tipo A

Normalmente:

  • 10 mm
  • 10,5 mm
  • 11 mm
  • 11,5 mm
  • 12 mm

Tipo B

Normalmente:

  • 8,5 mm
  • 9 mm
  • 9,5 mm

4.5 ALARGAMIENTO

Una de las exigencias más importantes de la norma.

El alargamiento bajo carga no debe superar: 5% para ambos tipos de cuerda.

Esto significa que una Tipo B NO es más elástica.

Simplemente tiene menos resistencia estructural.

4.5.1 CUERDAS BINORMA

Dentro del mundo de las cuerdas de seguridad existe una categoría muy particular: las denominadas cuerdas binorma.

Se trata de cuerdas capaces de cumplir simultáneamente los requisitos de:

A primera vista puede parecer imposible.

¿Cómo puede una misma cuerda ser al mismo tiempo semiestática y dinámica?

La explicación está en que ambas normas presentan una pequeña zona de solapamiento en determinadas características mecánicas de la cuerda.

En el caso de las cuerdas semistaticas EN 1891, el alargamiento estático no puede superar el 5%. Similar al de las cuerdas para cargas

Por otro lado, las cuerdas dinámicas EN 892 están diseñadas para absorber energía mediante una mayor deformación de la cuerda durante una caída. Sin embargo, algunos modelos presentan valores de elongación relativamente contenidos que les permiten situarse muy cerca de ese límite del 5%.

Dicho de forma sencilla, el 5% representa una zona de transición donde determinados diseños pueden cumplir simultáneamente los requisitos exigidos por ambas normas.

Gracias a ello existen cuerdas capaces de superar tanto los ensayos de resistencia y comportamiento de la EN 1891 como los ensayos dinámicos exigidos por la EN 892.

Uno de los ejemplos más conocidos es la cuerda Lluisa de KORDAS o la cuerda DYNASTAT  de BEAL, una cuerda que dispone de certificación simultánea conforme a EN 1891 y EN 892.

¿POR QUÉ EXISTEN LAS CUERDAS BINORMA?

Su principal ventaja es la polivalencia.

Permiten disponer de una cuerda que ofrece características propias de una cuerda semiestática para maniobras de trabajo y progresión, pero que al mismo tiempo ha superado los ensayos dinámicos exigidos para una cuerda de escalada.

Por este motivo pueden encontrarse en:

  • rescate técnico especializado
  • grupos de intervención
  • espeleosocorro
  • equipos de emergencia
  • determinadas maniobras de acceso mediante cuerda

No obstante, la existencia de una certificación binorma no elimina la necesidad de verificar la compatibilidad de la cuerda con los dispositivos utilizados, especialmente bloqueadores, descensores, anticaídas deslizantes y equipos certificados conforme a EN 12841 o EN 353-2.

4.6 DESLIZAMIENTO DE FUNDA

La norma también controla cuánto puede desplazarse la funda respecto al alma.

Tipo A

Máximo: 1%

Tipo B

Máximo: 1,5%

Este ensayo es importante porque un desplazamiento excesivo puede provocar deformaciones peligrosas de la cuerda.


5. ¿EXISTE UNA DIFERENCIA REAL DE RESISTENCIA A LA ABRASIÓN?

Aquí aparece uno de los mayores mitos.

La EN 1891 NO establece un ensayo específico que permita afirmar:

«Una Tipo A resiste el doble de abrasión que una Tipo B.»

Eso NO existe.

Sin embargo, en la práctica suele ocurrir algo evidente:

  • mayor diámetro
  • más funda
  • más masa de fibras
  • mayor reserva estructural

Y eso normalmente se traduce en:

  • mejor comportamiento frente al roce
  • más tolerancia al desgaste
  • mayor vida útil en trabajos intensivos

No porque la norma lo exija directamente.

Sino porque físicamente hay más material disponible para absorber deterioro.


6. COMPATIBILIDAD CON LOS EQUIPOS

Este es probablemente uno de los puntos más importantes del artículo.

Muchos dispositivos certificados conforme a:

  • EN 12841
  • EN 341
  • EN 353-2

han sido ensayados con cuerdas Tipo A de:

  • 10 mm
  • 10,5 mm
  • 11 mm

Cuando alguien decide utilizar una cuerda Tipo B más fina pueden aparecer problemas como:

  • bloqueo deficiente
  • exceso de deslizamiento
  • incompatibilidades
  • pérdida de certificación de la configuración

Por eso la inmensa mayoría de fabricantes industriales trabajan sobre diámetros propios de las Tipo A.


7. MATERIALES UTILIZADOS

La norma exige fibras sintéticas con punto de fusión superior a: 195 ∘C

Por este motivo materiales como determinados polietilenos de muy bajo punto de fusión no pueden utilizarse como elementos principales de una cuerda certificada EN 1891.


8. ¿CUÁNDO UTILIZAR CUERDA EN 1891 TIPO A Y CUÁNDO TIPO B?

Tipo A

Es la elección lógica para:

  • trabajos verticales
  • rescate industrial
  • espacios confinados
  • líneas de trabajo
  • líneas de seguridad
  • mantenimiento industrial
  • energía eólica
  • estructuras metálicas

Tipo B

Puede tener sentido cuando:

  • el peso es crítico
  • el usuario tiene experiencia avanzada
  • el sistema está diseñado específicamente para ese diámetro

Pero exige mucho más control sobre compatibilidades y condiciones de uso.


9. LA REALIDAD DEL MERCADO

Si analizamos cuerdas profesionales como:

  • Petzl AXIS 11 mm
  • Petzl PARALLEL 10.5 mm
  • Irudek Kronos 11
  • Kordas Iris

veremos que prácticamente todas las cuerdas utilizadas diariamente en industria pertenecen a la categoría Tipo A.

Las Tipo B existen.

Pero son claramente minoritarias.

Y normalmente aparecen en escenarios donde la reducción de peso compensa la pérdida de margen estructural.


10. LA DIFERENCIA REAL ENTRE UNA TIPO A Y UNA TIPO B

La diferencia no está en que una sea «segura» y la otra «insegura».

Ambas cumplen norma.

La diferencia real aparece cuando surgen problemas:

  • desgaste acumulado
  • suciedad
  • rozamientos
  • errores de instalación
  • compatibilidades dudosas
  • cargas elevadas
  • maniobras complejas

Ahí es donde la mayor resistencia y reserva estructural de una cuerda Tipo A suelen ofrecer un margen de seguridad claramente superior.

Y precisamente por eso la industria lleva décadas apostando masivamente por ellas.

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David Lorenzo
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