1. INTRODUCCIÓN
Cuando se habla de espacios confinados, la mayoría de las personas piensa inmediatamente en atmósferas peligrosas, deficiencia de oxígeno, gases tóxicos o riesgo de explosión.
Sin embargo, existe otro factor igual de importante que muchas veces se analiza de forma superficial:
la forma en la que se accede al espacio confinado.
Desde el punto de vista del rescate, la geometría del acceso suele ser incluso más determinante que la propia atmósfera.
No es lo mismo rescatar a una víctima situada a dos metros de una boca de hombre horizontal que extraer a un trabajador inconsciente desde el fondo de un pozo de diez metros de profundidad, atravesando posteriormente una galería de veinte metros y superando varios cambios de dirección.
La geometría condiciona:
- La entrada.
- La evacuación.
- Los equipos necesarios.
- El número de rescatadores.
- El tiempo de respuesta.
- La posibilidad de realizar una recuperación mecánica desde el exterior.
Por este motivo resulta útil clasificar los espacios confinados no solamente por los riesgos presentes en su interior, sino también por la forma en que se accede a ellos.
2. ¿POR QUÉ CLASIFICAR LOS ESPACIOS CONFINADOS SEGÚN SU ACCESO?
Porque la geometría del acceso condiciona directamente las posibilidades de evacuación y rescate.
Un mismo espacio puede presentar:
- una atmósfera perfectamente respirable,
- niveles adecuados de oxígeno,
- iluminación suficiente,
- ausencia de contaminantes peligrosos,
y aun así convertirse en una auténtica pesadilla desde el punto de vista del rescate.
Un ejemplo clásico es un depósito con una boca de hombre DN600 situada en la parte superior.
La atmósfera puede ser completamente segura y el trabajo desarrollarse sin incidentes durante horas. Sin embargo, si un trabajador sufre una indisposición, una lesión o una pérdida de consciencia, la extracción puede requerir sistemas específicos de recuperación, equipos de elevación y personal entrenado.
Y es precisamente aquí donde la geometría del espacio cobra una importancia fundamental.
No todos los espacios confinados admiten los mismos sistemas de acceso y rescate.
Por ejemplo:
- Un acceso vertical puede permitir la utilización de trípodes de rescate, pescantes, pórticos de elevación o sistemas anticaídas con recuperador conforme a EN 1496.
- Un acceso horizontal puede requerir sistemas específicos de acceso y rescate horizontal, líneas de recuperación, dispositivos de arrastre o camillas adaptadas.
- Los accesos multidireccionales suelen obligar a utilizar sistemas de rescate mediante cuerdas, reenvíos, poleas, polipastos y dispositivos de descenso o elevación.
- Los espacios con restricciones geométricas pueden limitar el uso de determinadas camillas, tornos de rescate o equipos de recuperación mecánica.
Por este motivo, la selección de los equipos de rescate no debería realizarse únicamente en función de la altura, la profundidad o la presencia de atmósferas peligrosas.
También debe analizarse cuidadosamente la geometría completa del acceso.
Esta clasificación pretende precisamente facilitar ese proceso de selección, permitiendo identificar rápidamente qué familias de equipos pueden resultar más adecuadas para cada escenario:
- Trípodes de rescate.
- Pescantes para espacios confinados.
- Pórticos portátiles de elevación.
- Tornos de rescate conforme a EN 1496.
- Anticaídas con función de recuperación conforme a EN 360 y EN 1496.
- Sistemas de acceso y rescate mediante cuerdas.
- Dispositivos de descenso y elevación.
- Poleas y sistemas de ventaja mecánica.
- Camillas de rescate.
- Sistemas de rescate horizontal.
- Equipos de acceso en suspensión.
La finalidad de esta clasificación no es únicamente ordenar los distintos tipos de espacios confinados.
Su verdadero objetivo es ayudar a seleccionar de forma rápida y coherente los sistemas de acceso, evacuación y rescate más adecuados para cada configuración geométrica.
3. CLASIFICACIÓN GENERAL DE LOS ESPACIOS CONFINADOS SEGÚN SU GEOMETRÍA DE ACCESO
Existen numerosas formas de clasificar los espacios confinados. Podemos hacerlo en función de los riesgos atmosféricos presentes, de la actividad desarrollada, de la frecuencia de acceso, del sector industrial o incluso de las características constructivas del recinto.
Sin embargo, en este artículo vamos a utilizar un criterio diferente.
La clasificación que se presenta en este artículo no procede de ninguna norma UNE, EN, ISO, NFPA ni de ningún texto legislativo específico. Tampoco pretende sustituir las metodologías de evaluación de riesgos establecidas por la normativa aplicable.
Se trata de una clasificación propia desarrollada a partir de mi experiencia profesional en trabajos en espacios confinados, formación, revisión de procedimientos de rescate y asesoramiento técnico a empresas de distintos sectores industriales.
Su objetivo es doble.
Por un lado, proporcionar una herramienta sencilla para comprender cómo la geometría de un espacio confinado puede afectar a las operaciones de acceso, evacuación y rescate.
Por otro, simplificar el proceso de selección de los equipos y sistemas más adecuados para cada escenario. Al fin y al cabo, no requiere los mismos medios un pozo con acceso vertical directo que una galería con varios cambios de dirección o un depósito con una boca de hombre de pequeño diámetro.
A lo largo de los años he comprobado que, independientemente del sector o de la actividad desarrollada, la inmensa mayoría de los espacios confinados con los que trabajan mis clientes pueden clasificarse de forma razonablemente sencilla utilizando únicamente tres grandes grupos:
- Espacios confinados de acceso directo.
- Espacios confinados de acceso multidireccional.
- Espacios confinados con restricciones geométricas.
Evidentemente siempre existirán casos particulares, configuraciones híbridas y escenarios que puedan encajar parcialmente en más de una categoría. Sin embargo, desde un punto de vista operativo, esta clasificación me ha resultado extremadamente útil para analizar espacios confinados, seleccionar sistemas de acceso, definir procedimientos de trabajo y plantear estrategias de rescate coherentes con la geometría real del escenario.
No pretende ser una clasificación académica. Pretende ser una clasificación útil.
Es importante señalar que características como la presencia de atmósferas explosivas, riesgo de inundación, almacenamiento de materiales a granel, grandes distancias de penetración o la existencia de múltiples accesos no constituyen categorías independientes dentro de esta clasificación. Se trata de factores adicionales que pueden aparecer en cualquiera de los tres grupos anteriores y que deberán ser considerados posteriormente durante la evaluación de riesgos y la planificación del rescate.
A continuación desarrollaremos en profundidad los distintos grupos de espacios confinados.
4. ESPACIOS CONFINADOS DE ACCESO DIRECTO
Son aquellos en los que existe una única dirección principal de desplazamiento entre el exterior y la zona de trabajo.
Dentro de esta categoría encontramos:
- Acceso horizontal al mismo nivel.
- Acceso horizontal sobreelevado.
- Acceso vertical.
- Acceso vertical sobre borde.
- Acceso inclinado.
Generalmente son los escenarios más sencillos desde el punto de vista del rescate.
4.1 ACCESO HORIZONTAL AL MISMO NIVEL

El trabajador accede directamente al interior mediante una abertura situada a la misma cota que el terreno o la superficie de trabajo.
Ejemplos:
- Galerías técnicas.
- Colectores visitables.
- Grandes conductos.
- Túneles de servicio.
Es uno de los accesos más sencillos desde el punto de vista de la evacuación.
4.2. ACCESO HORIZONTAL SOBREELEVADO

La entrada se encuentra por encima del nivel de trabajo exterior.
Ejemplos:
- Depósitos elevados.
- Reactores.
- Tanques industriales.
El trabajador debe ascender antes de acceder al espacio confinado.
4.3. ACCESO VERTICAL

La entrada se realiza mediante un descenso vertical directo.
Ejemplos:
- Pozos.
- Alcantarillas
- Arquetas profundas.
- Estaciones de bombeo.
- Depósitos enterrados.
Probablemente sea el acceso más conocido dentro del ámbito industrial.
4.4. ACCESO VERTICAL SOBRE BORDE

El trabajador debe franquear un borde antes de iniciar el descenso.
Ejemplos:
- Pozos abiertos.
- Tanques.
- Cámaras de registro.
El borde introduce riesgos adicionales durante la entrada y la extracción.
5.5. ACCESO INCLINADO

El desplazamiento se realiza siguiendo una pendiente.
Ejemplos:
- Galerías mineras.
- Conducciones hidráulicas.
- Túneles técnicos.
- Accesos a infraestructuras subterráneas.
Aunque a menudo se simplifica como acceso horizontal o vertical, presenta características propias.
ESPACIOS CONFINADOS DE ACCESO MULTIDIRECCIONAL
Son aquellos en los que el trabajador debe cambiar una o varias veces de dirección para alcanzar la zona de trabajo.
Incluyen:
- Acceso horizontal con desplazamiento vertical.
- Acceso vertical con desplazamiento horizontal.
- Accesos en L.
- Accesos en U.
- Accesos multinivel.
- Accesos con múltiples cambios de dirección.
Este tipo de espacios suelen generar grandes complicaciones durante las evacuaciones de emergencia.
ACCESO HORIZONTAL CON DESPLAZAMIENTO VERTICAL
El trabajador entra horizontalmente y posteriormente debe subir o bajar dentro del recinto.
Ejemplos:
- Grandes depósitos.
- Tanques compartimentados.
- Cámaras técnicas.
ACCESO VERTICAL CON DESPLAZAMIENTO HORIZONTAL
El trabajador desciende inicialmente y posteriormente avanza horizontalmente.
Ejemplos:
- Redes de saneamiento.
- Galerías subterráneas.
- Colectores.
Es uno de los escenarios más frecuentes en la práctica.
ACCESO EN L
Combina un tramo vertical con un tramo horizontal.
Su sencillez aparente suele ocultar importantes dificultades durante el rescate.
ACCESO EN U
El trabajador debe descender, avanzar y posteriormente volver a ascender dentro del propio recinto.
Muy frecuente en determinadas galerías hidráulicas.
ACCESO MULTINIVEL
Presenta varios cambios de cota sucesivos.
Puede incluir:
- escaleras,
- plataformas,
- pozos interiores,
- compartimentos conectados.
ACCESOS CON MÚLTIPLES CAMBIOS DE DIRECCIÓN
Habituales en:
- redes de alcantarillado,
- galerías industriales,
- túneles de servicios.
Son algunos de los escenarios más complejos desde el punto de vista de la evacuación.
ESPACIOS CONFINADOS CON RESTRICCIONES GEOMÉTRICAS
En estos casos el problema principal no es el recorrido, sino las limitaciones físicas del espacio.
Encontramos:
- Entradas de pequeño diámetro.
- Tuberías.
- Conductos.
- Pasos rastreros.
- Compartimentos internos.
- Falsos suelos.
- Obstáculos estructurales.
Muchas veces la víctima puede entrar caminando, pero no puede ser extraída fácilmente una vez inconsciente.
ENTRADAS DE PEQUEÑO DIÁMETRO
El principal problema es el tamaño reducido de la abertura.
Ejemplos:
- Bocas de hombre DN400.
- DN500.
- DN600.
La limitación suele afectar directamente a la extracción de víctimas.
TUBERÍAS Y CONDUCTOS
El trabajador debe avanzar por espacios extremadamente estrechos.
Frecuentes en:
- Redes hidráulicas.
- Conductos industriales.
- Grandes colectores.
PASOS RASTREROS
La progresión únicamente puede realizarse gateando o reptando.
Suponen una enorme dificultad para cualquier rescate.
COMPARTIMENTOS INTERNOS
Existen divisiones interiores que obligan a atravesar aberturas adicionales.
Muy frecuentes en tanques y reactores.
FALSOS SUELOS
Presentan distintos niveles ocultos dentro del espacio confinado.
Pueden dificultar notablemente las evacuaciones.
ESPACIOS CON OBSTÁCULOS ESTRUCTURALES
Incluyen:
- tuberías,
- serpentines,
- agitadores,
- estructuras metálicas.
La entrada puede ser sencilla, pero el rescate extremadamente complicado.
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